viernes, 26 de marzo de 2010

27 de marzo Día del Teatro.

Dicen que los cambios enriquecen. Tal vez, pero duelen mucho también. Este año, bueno, desde ahora lo voy a sentir, porque los pasos en el camino son hacia adelante. Siento no poder estar en la Glorieta de Fernando de Rojas, donde sigilosamente hacía mi homenaje personal a los teatreros de la vida. Pero quién soy yo. Nada ni nadie. Confío que otro llegará y también, con ese sabor que da el gusto al teatro, como el gusto por el café, se acerque y le coloque una bufanda blanca a Fernando de Rojas en La Puebla de Montalbán, a Valle Inclán en Madrid, y a Antonio Buero Vallejo en Guadalajara, como reconocimiento a su labor cultural, a su saber recoger en palabras dialogadas la cotidianidad de la vida y a mejorarla. Vaya a ellos el homenaje y la dignidad de esa bufanda roja. Vaya el aplauso a todos los que se dedican en la vida a ser actores y actrices. Y vaya, para todos nosotros teatreros, la satisfacción de presenciar la vida como un sueño, como una representación, como un teatro.
Mucha mierda a todos.

jueves, 18 de marzo de 2010

+ Miguel Delibes


Si no recuerdo mal, a mediados de octubre de 2006, desde los micrófonos de Radio Puebla, se rindió un homenaje a Miguel Delibes. Había sido su cumpleaños, en ese año cumplió ochenta y seis, y Vocento le entregaba el Premio a los Valores Humanos. Copia del programa se envió al Ilustrísimo Ayuntamiento de Valladolid con el fin de hacérselo llegar al propio Miguel Delibes. No sabemos si le llegaría.
Hoy, cuando están a punto de abrirse los micrófonos del Desván de los Libros, queremos hacer homenaje a este escritor que tan gratos momentos ha hecho pasar a este pequeño escritor que escribe emocionado, otra vez, el nombre de Miguel Delibes. Cuantos Migueles tenemos en la Literatura española; Miguel de Cervantes, Miguel de Unamuno, Miguel de Delibes. Cervantes, Unamuno, Delibes. Qué placer pronunciar solo sus apellidos.
Recuerdo que para el programa del 2006 recopilé bastantes artículos periodísticos que se habían publicado por ocación del premio. Además, recogí muchos testimonios de mortales de calle que hablaban sobre él, sobre sus libros y sobre su afición a la caza.
Creo, amigo Gabriel, que esta tarde, lo mejor que podemos hacer es recordar aquel programa y mientras hacemos memoria mirando el cielo, busquemos una milana bonita donde descansar nuestro agradecimiento a este buen hombre. Descanse en paz Don Miguel Delibes. Descanse junto a su Dama de rojo sobre fondo gris.

En recuerdo a Don Miguel Delibes.




























jueves, 11 de marzo de 2010

LOS PRÓXIMOS 30 AÑOS. Álvaro González-Alorda.





Me hace mucha gracia cuando escucho, en ciertos círculos, el protagonismo que tienen ciertas personas contrastado con la pasividad de otras. Ser protagonista no significa que uno sea un narcisista, un egoísta o una persona centrada en sí misma. Mas bien, desde mi perspectiva, el protagonista es el que hace de su acción una labor emprendedora en bien de los demás. Por eso, desde El Desván de los Libros, quiero recomendar este libro de Álvaro González-Alorda, que invita a muchos pasivos en la vida a ser protagonistas de sus acciones y de sus repercusiones en la sociedad. Nadie sabe qué pasará dentro de 30 años, ni siquiera lo que ocurrirá mañana. Pero si tenemos un temple abierto podremos, hasta entonces, hacer muchas cosas.

jueves, 4 de marzo de 2010

Lírica Inglesa del Siglo XIX. Ángel Rupérez.



Pues tú estás conmigo, aquí, en las riberas
de este hermoso río; tú, Amiga mía,
mi más querida amiga; y de tu voz tomo
el lenguaje de mi antiguo corazón y leo
en la irradiante luz de tus salvajes ojos
mis antiguos placeres. ¡Que pueda contemplar
siquiera un solo instante en ti lo que yo fui,
mi muy querida Hermana!
William Wordswth

miércoles, 17 de febrero de 2010

Los ojos del hermano eterno. Stefan Zweig


Los ojos del hermano eterno.
En este cuento del notabilísimo escritor Stefan Zweig, el cual dedicó a su amigo Guillermo Schmidtbonn, encontramos la frescura que siempre mostró en la gran mayoría de sus cuentos y novelas.
Sin duda este relato es recomendable a todo aquel estudioso del derecho y de la filosofía, incluso, nos atrevemos a señalar, que proporcionará al lector, además del evidente placer que toda buena lectura brinda, un caudal de conocimientos y, sobre todo, un notable desarrollo del sentido común.
La evolución del personaje central de la narración, Virata, en su largo peregrinar para adquirir el estado de tranquilidad y de quietud espiritual, es expuesta con todo detalle por Zweig, y así, de temible guerrero devendrá en sapientísimo juez para, posteriormente, convertirse en justo cenobita y, finalmente, terminar como el encargado de la vigilancia y cuidado de los perros de palacio.
En cada etapa de ese lento proceso, Virata irá transformándose, a la vez que adquiriendo y transmitiendo un cúmulo de experiencias espirituales.
Espero que todo aquel que, por una u otra razón, lea este cuento, lo paladeé prácticamente letra por letra, gozándolo de manera intensa y aprendiendo ... lo que haya que aprenderse.
“Mi único saber es que me he olvidado de vivir entre los hombres para estar libre de toda culpa. El solitario solo se puede instruir a sí mismo. No sé si es sabiduría lo que hago, no sé si es felicidad lo que siento, no sé si puedo enseñar nada o dar consejo alguno. La sabiduría del solitario es diferente a la del mundo, la ley de la contemplación es diferente a la de la acción.”